que ahora nos parecen una de las muestras más evidentes de un modo de vida tan distinto al nuestro, simplemente por la inflexión de la voz de unos intérpretes que emocionaron durante años. Ahora permanecen asociados a los recuerdos de la juventud de nuestros mayores.
Concha Piquer y su Tatuaje.
Estrellita Castro con su peculiar voz canta Mi jaca.
Miguel de Molina deja en los españoles su sentir, aqui en La bien paga.
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